Sequedad Vaginal. Qué es y por qué se produce

1 julio, 2020

El área vulvovaginal

La vulva es la primera línea de defensa para proteger el tracto genital de la infección. La piel de esta zona difiere de otras zonas de nuestro cuerpo en cuanto a hidratación, fricción, permeabilidad e irritación.

Por su parte, la vagina es el canal fibromuscular que se extiende desde su abertura externa en la vulva hasta el cuello del útero. Está compuesta principalmente de músculo liso cubierto con un revestimiento epitelial no queratinizado que, hasta la menopausia, es grueso, con pliegues que se mantienen húmedos por el líquido que se secreta a través de la pared vaginal y moco de las glándulas en su interior.

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Lubricación y flora bacteriana

Este ambiente mantiene las condiciones fisiológicas adecuadas, con relación a la presencia de la microflora natural (principalmente Lactobacillus spp.), y al pH que es ligeramente alcalino. La sequedad prolongada de la piel de la vulva reduce significativamente este pH.

La lubricación en la zona vaginal tiene diversas funciones como reducir la fricción durante las relaciones sexuales o preservar el esperma. La hormona del estrógeno es la encargada de mantener este fluido y el revestimiento de la vagina sano y elástico.

Si se alteran los niveles de esta hormona, es posible que uno de los síntomas que aparezca sea la sequedad vaginal junto a otros como el dolor al mantener relaciones sexuales y el riesgo de padecer infecciones.

La sequedad vaginal es prevalente entre las mujeres de todas las edades, pero es particularmente común durante y después de la menopausia.

Causas de la sequedad vaginal

Las causas del descenso en la lubricación vaginal son muy diversas. Entre ellas se incluyen cambios hormonales, menopausia, embarazo y post-parto, periodo de lactancia, estrés, diabetes u otras como tratamientos con radioterapia y quimioterapia.

También puede ocurrir debido al uso de antidepresivos, anticonceptivos orales, preservativos, DIU, antibióticos, así como otros factores externos.

Sequedad vaginal en el embarazo

Durante el periodo de gestación el cuerpo de la mujer sufre diversos cambios hormonales, generalmente con la subida de los niveles de ciertas hormonas como ocurre con el estrógeno, entre otras.

A causa de ello, los tejidos de la vagina se tornan menos elásticos y causan irregularidad en su estado normal.

Los niveles de estrógeno también pueden disminuir a causa del parto y es por esto por lo que la sequedad vaginal puede darse durante el periodo de lactancia.

Sequedad vaginal en la menopausia

La sequedad vaginal es muy frecuente durante la menopausia debido a la caída de los niveles de estrógeno, y con ello disminuye la humedad en las paredes de la vagina.

Esta reducción de la producción del estrógeno comienza a ocurrir en el periodo de transición a la menopausia, llamado perimenopausia, hasta la total desaparición de la menopausia. Es entonces cuando la vagina se vuelve más delgada y menos elástica.

Sequedad vaginal por estrés

El estrés también puede causar sequedad vaginal, ya que este estado psicológico genera un aumento de cortisol en la sangre, produciendo a su vez un desequilibrio en la secreción de hormonas, entre ellas el estrógeno, directamente relacionada con la hidratación de la vagina.

Sequedad vaginal en tratamientos de quimioterapia

Tratamientos como la quimioterapia también pueden provocar una disminución de la producción de estrógeno, causando a su vez síntomas similares a los que se dan en la menopausia como el adelgazamiento de la pared vaginal y la sequedad.

Infecciones y sequedad vaginal

Algunas infecciones que afectan al área genital también pueden tener relación con la sequedad vaginal, así como con el uso excesivo de jabones o productos para la higiene.

Esta falta de lubricación puede provocar el aumento de probabilidades de padecer episodios de cistitis o infecciones de orina, así como otras infecciones vaginales como candidiasis o vaginosis bacteriana.

Síntomas de la sequedad vaginal

La sequedad vaginal puede causar molestias que, a su vez, pueden derivar en:

  • Sensación de ardor o escozor.
  • Dolor durante las relaciones sexuales, que puede provocar pérdida de interés en el sexo.
  • Sangrado ligero después del coito.
  • Infecciones del tracto urinario recurrentes.

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Aliviar la sequedad vaginal

Las productos hidratantes específicos para la zona íntima suelen ser una buena opción para ayudar a reducir la sequedad y las molestias. Es importante que respeten el pH de la flora vaginal.

Así, su formulación debe ser a base de agua y específicamente para el uso vaginal, sin contener perfumes que puedan causar irritación.

De igual forma, para aliviar los síntomas de la atrofia vaginal, directamente relacionada con la disminución de la lubricación vaginal, la Asociación Española de Ginecología y Obstetricia recomienda mantener hábitos higiénicos adecuados y de salud con una correcta hidratación o el uso de hidratantes y lubricantes.

Si los síntomas se vuelven muy molestos y persisten, siempre se debe acudir al especialista sanitario para realizar un correcto diagnóstico.

  Referencias