Artritis: Qué es, principales tipos y síntomas

Publicado: 18 febrero, 2020 - Actualizado: 28 julio, 2020

¿Qué es la artritis?

La artritis es un trastorno de las articulaciones causada por la inflamación del tejido que las cubre, produciendo hinchazón, dolor o enrojecimiento. Literalmente, el término artritis significa la inflamación de una o más articulaciones, que son las áreas donde se unen dos huesos y cuya función principal es la de mover las partes del cuerpo.

“Inflamación de una o más articulaciones”

Existen más de 100 tipos diferentes de artritis y enfermedades asociadas que afectan a los huesos, músculos, articulaciones o los tejidos que las sostienen. Pueden afectar tanto a hombres como mujeres de cualquier edad, aunque el riesgo de padecerla aumenta con el paso de los años.

artritis

Síntomas de la artritis

Los principales síntomas o signos de advertencia de la artritis pueden incluir dolor y/o hinchazón, rigidez o dificultad para mover una articulación, pero también presenta en algunos casos enrojecimiento del área afectada o calor. 

Es más probable que la artritis afecte principalmente a las manos, el cuello, las rodillas o caderas. Cuando se trata de grandes articulaciones, como la artritis en la rodilla, puede haber pérdida de cartílago con limitación de movimiento por el daño de la articulación.

“Afecta mayormente a las manos, rodillas, cuello o caderas”

Cuando afecta a las pequeñas articulaciones, se puede detectar la artritis en la mano o los dedos, ya que puede haber crecimiento del hueso y pérdida de la fuerza de agarre de la mano, asociada a la rigidez.

“Consulta con tu médico si los síntomas persisten”

Si cualquiera de los síntomas persiste durante una o dos semanas, se debería consultar con el médico, ya que existen tratamientos que ayudan a reducir el dolor y la rigidez.

¿Cuál es la causa de la artritis?

Existen factores de riesgo que pueden desencadenar cualquier tipo de artritis. Destacan los antecedentes familiares, ya que algunos tipos son hereditarios, o la edad, más frecuente en la osteoartritis.

También afectan otros factores como una lesión previa en la articulación que afecte a cualquiera de los ligamentos o tendones que la rodean, así como cartílagos y huesos. Las personas que se han lesionado en alguna ocasión, por ejemplo practicando deporte, tienen mayor probabilidad de desarrollar artritis en esa articulación.

La obesidad puede provocarla de igual manera, debido al peso extra en las articulaciones, en especial las rodillas, la columna o las caderas.

Principales tipos de artritis

Las artritis se diferencian por provocar diferentes daños en las articulaciones, entre los tipos de artritis más comunes destacan la osteoartritis, artritis autoinmune (reumatoide), juvenil, artritis infecciosa, artritis psoriásica y la gota. 

Osteoartritis. El tipo más común

La osteoartritis es el tipo más extendido de la artritis, que usualmente se desarrolla en edad avanzada y afecta a los dedos, rodillas y caderas, normalmente donde hubo alguna lesión o golpe.

Se produce una degeneración del cartílago y su hueso contiguo. Los síntomas se caracterizan por rigidez y limitación del movimiento acompañado de malestar, hinchazón o hasta alteraciones de la circulación.

Las principales causas de la osteoartritis, además de la edad, son:

  • Desgaste y/o fracturas o lesiones en una articulación
  • Sobrepeso
  • Trabajos continuados que impliquen levantar peso, arrodillarse o subir escaleras
  • Componente hereditario
  • Deportes de impacto como el fútbol americano o torsión como el baloncesto

Artritis reumatoide. Causas y síntomas

Otro tipo de artritis más común es la artritis reumatoide, que se produce cuando el sistema inmunitario del cuerpo ataca el revestimiento de las articulaciones.

Normalmente se produce por algún tipo de enfermedad autoinmune y puede afectar, además de a las articulaciones y huesos, a órganos internos, causando fiebre y cansancio.

Por tanto, la artritis reumatoide provoca inflamación e hinchazón en esta membrana y puede llegar a destruir el cartílago o el hueso de la articulación. Las articulaciones pierden progresivamente la movilidad y se deforman.

Artritis cuello

¿Qué diferencia hay entre la artritis y la artrosis?

La artritis y la artrosis afectan a los huesos, ligamentos y articulaciones, y comparten muchos de los síntomas, incluyendo la rigidez y el malestar de las articulaciones. Pero la diferencia entre ellas es importante.

La artritis describe varias condiciones que causan inflamación en las articulaciones o músculos. La artrosis, por su parte, se caracteriza por un desgaste progresivo del cartílago de cualquier articulación y posible destrucción. La artrosis no necesariamente presenta inflamación y finalmente pasará a ser una Artrosis de la articulación afectada.

Según la Sociedad Valenciana de Reumatología, “la artrosis es una enfermedad articular degenerativa caracterizada por un deterioro progresivo del cartílago hialino acompañado de alteraciones sinoviales y del hueso subcondral”.  

Mientras que la Artritis Reumatoide (AR) la define como “una enfermedad inflamatoria sistémica y crónica. Clásicamente, un rasgo característico -aunque no siempre presente- de la AR es el inicio insidioso, con dolor e inflamación de varias articulaciones de forma simétrica, acompañándose de rigidez matutina, definida como ‘lentitud o dificultad para mover las articulaciones tras levantarse de la cama o tras permanecer en la misma posición un largo tiempo, afectando a ambos lados del cuerpo y que mejora con el movimiento”.

Causas y síntomas de la artrosis

La artrosis no es hereditaria, pero sí que tiene un componente de riesgo genético. También puede ser causada por obesidad o falta de ejercicio, así como por alteraciones en la postura.

El principal síntoma de la artrosis es el dolor gradual al mover una articulación, que posteriormente aparece también en reposo. También se caracteriza por aparecer rigidez, generalmente matutina, y pérdida de movilidad en la articulación. 

En última instancia, la artrosis causa deformidad articular o aumento del tamaño de la zona, especialmente en rodillas y dedos de las manos.

¿Qué pruebas se hacen para saber si tienes artritis?

El reumatólogo es el médico especializado en tratar enfermedades reumáticas, entre ellas la artritis, en cualquiera de sus tipos de manera no quirúrgica.

Estos especialistas ponen interés en los síntomas como debilidad, fatiga, dolor articular o muscular y antecedentes familiares, pero también anemia, enfermedades autoinmunes o la anorexia para ayudar a diagnosticar el tipo de artritis. 

“Análisis de sangre, aspiración articular, artroscopia o resonancias magnéticas”

Los exámenes físicos como análisis de sangre complementan el proceso de diagnóstico para comprobar si hay marcadores de inflamación e infección. También aspiración articular para recoger y analizar una muestra de líquido de una articulación afectada, artroscopia u otras pruebas como rayos X o resonancias magnéticas, para examinar visualmente las articulaciones afectadas.

Un diagnóstico temprano puede ayudar a prevenir la cronicidad de la enfermedad y los daños asociados, así como también la discapacidad por enfermedad de las articulaciones.

Tratamiento para la artritis

El médico o reumatólogo es la persona indicada para recomendar un plan de tratamiento o medicamentos para la artritis. Normalmente incluirá antiinflamatorios para aliviar el dolor y fisioterapia con un programa de ejercicios que ayuden a fortalecer y estabilizar las articulaciones, así como recuperar o mantener el rango de movimiento.

Además, la dieta y el control de peso son necesarios para el manejo de cualquier tipo de artritis.

“Antiinflamatorios, fisioterapia u ortopedia”

El tratamiento puede incluir terapia ocupacional, en la que un terapeuta ayuda a adecuar el entorno de trabajo o hábitos que controlen los síntomas. En ciertos casos de artritis, también se recomienda ortopedia con aparatos ortopédicos, férulas o plantillas para el calzado que alivien la tensión y presión en las articulaciones dañadas.

En la mayoría de los casos, el reumatólogo ofrecerá este tipo de tratamientos que son menos invasivos antes de recomendar la cirugía.

  Referencias