La fórmula de la felicidad

Publicado: 20 marzo, 2020 - Actualizado: 22 septiembre, 2020 | 6'

¿Qué es la felicidad? 

¿De qué manera contribuyen las emociones al estado de salud de las personas? Según la Real Academia Española, la ‘felicidad’ se define como un “estado de grata satisfacción espiritual y física”, una “persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz” o la “ausencia de inconvenientes o tropiezos”. 

¿Qué es la felicidad realmente?

Acepciones comunes que a su vez varían según la interpretación que cada persona quiera asociar a su propia búsqueda de la felicidad. En este sentido, resulta difícil definir de manera global qué acciones, hechos o situaciones proyectan un estado de bienestar emocional pleno entre las personas. 

Encontrar aquello que nos hace felices depende de las preferencias y prioridades que cada uno proyecte sobre su vida.

Estadísticas de la felicidad

Sin embargo, los últimos datos reflejados en el Informe Ipsos Global Advisor on Global Happiness 2019, en el que participaron 28 países de todo el mundo, no aportaban datos esperanzadores para la situación actual de la felicidad de los españoles. 

Traducido en cifras, se detallaba que solo el 46% de los encuestados en nuestro país afirmaba ser feliz, situando a los españoles como los más infelices de Europa y el penúltimo de todo el mundo, por encima de Argentina. 

Indice de la felicidad 2019

Fuente: Global Happiness Study 

Las hormonas de la felicidad

No obstante, dar con un estado de felicidad plena se proyecta como una tarea a trabajar entre la población española. Algo sobre lo que las llamadas ‘hormonas de la felicidad’ tienen mucho de qué hablar. De hecho, generalmente, encontrar el equilibrio entre ellas se presenta como un propósito necesario para producir sensaciones de bienestar y felicidad en el día a día. 

Un estado emocional que, a su vez, proporciona salud al organismo, generando efectos positivos sobre su funcionamiento. De esta forma, saber con qué emociones se relacionan cada una de ellas y trabajar su estimulación se presentan como funciones necesarias para encontrar ese estado de salud óptimo y placentero:

  • Serotonina

Esta hormona es conocida como la ‘hormona del bienestar’, encargada de generar sensaciones de satisfacción, relajación, bienestar y aumento de la autoestima. Su producción depende de un aminoácido fundamental en la nutrición llamado triptófano, que se obtiene a través de alimentos como cereales, huevos, pastas, lácteos y arroz, entre otros. 

  • Endorfinas 

Son las responsables de inhibir la transmisión del dolor y estimular las áreas del cerebro que producen placer. Para ello, es importante considerar que la dedicación a ciertas actividades placenteras y/o divertidas ayudan a incrementar considerablemente la producción de estas hormonas.

En este sentido, para estimular la producción de endorfinas, se recomienda la consecución de objetivos, relajarse, reír y mantener una rutina de ejercicio regular, entre otros. 

  • Oxitocina 

Se le considera la hormona responsable del amor y se encarga, principalmente, de propiciar la seguridad en uno mismo frente a vínculos emocionales. Para estimularla y generar buenos niveles de oxitocina, se recomienda dedicar tiempo a la meditación, la práctica de ejercicio, el contacto físico e incluso llorar, ya que de esta forma también se liberan ciertas emociones. 

  • Dopamina 

Se trata de una de las hormonas más conocidas del sistema nervioso, encargada de generar sentimientos de satisfacción y de motivar la consecución de actividades de manera proactiva. Para estimular la producción de dopamina, se aconseja dedicar tiempo a la práctica de ejercicio físico, meditar y aprender a controlar las emociones y también escuchar música. 

Salud y Bienestar Emocional

En el contexto, de una vida llena de salud y bienestar emocional, hace exactamente ocho años, el Reino de Bután propuso a las Naciones Unidas que se implementara un día en el año para recordar la importancia de ser feliz en la vida. Además, que ayudara a las personas a encontrar ese estado de bienestar óptimo y, por lo tanto, mantener una buena salud interior y exterior. 

Felicidad

Día internacional de la Felicidad.

Es por ello por lo que el 20 de marzo es conocido, en otras palabras, como el Día Internacional de la Felicidad. De hecho, y para reforzar esa vinculación entre felicidad y salud, resulta posible encontrar estudios que relacionan los efectos que proyectan el bienestar emocional sobre diversos aspectos de la salud física, como el publicado hace ya tres años en ‘Applied Psychology: Health and Well-Being’.

De esta forma, encontrar vías accesibles a todos para dar con esa felicidad plena parece posible si se tienen en cuenta acciones propias del día a día. Saber adaptarlas a la rutina de cada uno y aprender a diferenciar y canalizar aquello que nos hace realmente felices, ayudará a trabajar en la obtención de un estado de mayor bienestar psicológico y salud.  

Consejos para mejorar la felicidad

Según los expertos, estos son algunas de las acciones que podemos hacer para lograr ese estado de mayor bienestar tanto psicológico como físico: 

  • Sigue una alimentación saludable. 

Todo el mundo ha escuchado alguna vez aquello de ‘somos lo que comemos’. Dedicarle tiempo a la cocina y disfrutar elaborando platos saludables para el bienestar del cuerpo, influye de manera positiva a la búsqueda de esa felicidad y paz interior tan aclamada. Incorporar a la rutina diaria alimentos naturales y libres de químicos tóxicos resulta fundamental para dar con una salud plena y reconfortante. 

Además, en situaciones en las que se requiera un aporte extra de minerales y vitaminas, también se recomienda complementar la dieta diaria con suplementos alimenticios, que añadan al organismo ese extra de vitalidad para situaciones de mayor esfuerzo.  

  • Ejercita la mente y el cuerpo. 

Mantenerse activo también es sinónimo de felicidad y bienestar, teniendo en cuenta no sólo el cerebro, sino también el propio cuerpo. Por ello, encontrar nuevas motivaciones que nos mantengan despiertos y en activo responderán favorablemente a la salud del organismo. Asimismo, encontrar motivación por la práctica deportiva y dedicarle parte de nuestra rutina diario también ayuda a potenciar y favorecer al ejercicio de la memoria.    

  • Mantén relaciones personales positivas. 

La felicidad contribuye a mantener un buen equilibrio de las que llamábamos anteriormente las ‘hormonas de la felicidad’. Aprender a rodearse de personas positivas y eliminar cualquier rastro de relación tóxica resulta prioritario para generar salud y bienestar a tu organismo. 

  • Marca tus prioridades en la vida. 

La consecución de objetivos nos mantiene siempre despiertos y activos frente a su desarrollo. En este sentido, contribuimos también a que la mente y el cuerpo se mantengan siempre en acción. No obstante, saber definir lo que realmente es importante para uno mismo, ya sea con relación al trabajo o las relaciones personales, nos ayuda a generar y sentir emociones positivas, que a su vez favorecen a la salud y el bienestar psicológico de las personas. 

  • Gestiona las emociones. 

Equivocarse no tiene que ser interpretado nunca como sinónimo de fracaso. Aprender de ello y saber mantener la calma ante situaciones de este tipo es lo realmente importante para aprender a vivir felices y liberar cargas negativas. Obtener ese grado de madurez emocional contribuirá a lograr éxitos tanto en la vida personal como profesional. 

Conclusiones, equilibra tu felicidad y salud.

En conclusión, alcanzar un estado equilibrado donde la felicidad y la salud fluyan en una misma dirección, depende mucho de la manera en la que cada uno proyecte y busque ese estado de bienestar físico y emocional. Priorizar aquellas acciones cotidianas que fomenten la estimulación de las llamadas ‘hormonas de la felicidad’ contribuirá a sentirnos mucho más sanos tanto por dentro como por fuera. 

“La felicidad empieza cuando te quieres y cuidas de ti mismo (dentro), y eso se refleja al exterior, aportando felicidad a los demás”.

 



DESCUBRE EL CATÁLOGO DE PRODUCTOS MARNYS