El Hierro, mineral esencial para nuestro organismo

Publicado: 2 mayo, 2018 - Actualizado: 2 septiembre, 2020 | 5'

El Hierro es un mineral esencial que desempeña funciones básicas en el organismo. El hierro posibilita la formación de la hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos que permite transportar el oxígeno a los tejidos.

El hierro y la hemoglobina de la sangre

Asimismo, este elemento se usa para reponer las reservas y restablecer las concentraciones de hemoglobina a niveles normales, previniendo y tratando así los síntomas que surgen, siendo sus beneficios una mejor calidad de vida, el rendimiento físico, la oxigenación de las células, la función cognitiva y la función inmune.

· Déficit de hierro y salud

Hierro

Alguno grupos de personas son más proclives a padecer déficit de hierro. Por ejemplo, es frecuente durante la menstruación en mujeres con sangrado excesivo; igualmente en mujeres embarazadas (ya que el organismo consume más hierro) niños y adolescentes.

En España, según la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), el 20% de las mujeres en edad fértil, el 40% de las gestantes y el 15% de los adolescentes tienen anemia ferropénica. De la misma manera, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que la anemia por déficit del hierro afecta al 24,8% de la población mundial, siendo los grupos más afectados niños y mujeres.

¿Qué es la anemia por deficiencia de hierro?

La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la anemia como la concentración de hemoglobina por debajo de 13 g/dl en hombres adultos y 12 g/dl en mujeres adultas no embarazadas. Los factores que determinan una anemia por deficiencia de hierro son: dieta inadecuada de hierro, micronutrientes y vitaminas (vitaminas B12, A, D folato); el uso de fármacos y comidas que inhiban su absorción; sobrepeso y obesidad; malnutrición; atletas, en especial los adolescentes; pérdidas de sangre; embarazo y recién nacidos; anormalidades de la menstruación, etc.

¿Cuánto hierro necesito ingerir?

Nuestro organismo pierde una media de 0,5 a 1 miligramo al día en hombres adultos y 0,7 a 2 miligramos en mujeres en edad fértil.

El hierro se pierde a través de la descamación de la piel, la orina y las heces, entre otras funciones para las que el organismo emplea este elemento. Por eso, la cantidad diaria recomendada alcanza entre 10 y 18 mg diarios. Los requerimientos de este elemnto aumentan en algunos períodos de la vida: durante la época fértil de la mujer, el embarazo, la lactancia (debido a las demandas incrementadas de hierro) y en los periodos de crecimiento (adolescencia).

Qué es la anemia

La anemia más común es la anemia ferropénica que se produce cuando el organismo no tiene la suficiente cantidad de hierro. Esto hace que se disminuya la concentración de hemoglobina y en la capacidad de transportar oxígeno en la sangre. Los síntomas de la anemia suelen ser: cansancio, fatiga, debilidad, irritabilidad, palidez, falta de apetito, náuseas, diarrea, úlceras bucales y pérdida de cabello.

· Anemia ferropénica

La anemia ferropénica es la deficiencia nutricional más común en el mundo y continúa siendo la primera causa de anemia en la infancia. Para producir glóbulos rojos se necesita, además de hierro, vitamina B12 y ácido fólico. La vitamina B12 se encuentra en la carne y las verduras verdes, mientras que el ácido fólico se encuentra sobre todo en las verduras. Por supuesto es necesario cuidar especialmente la dieta y tomar de forma habitual alimentos ricos en este elemento.

Cómo aportamos hierro al organismo

HierroUno de los alimentos más ricos en hierro es la carne roja; lo encontramos también en el pescado azul, en los muslos y alas del pollo y del pavo, en ciertos tipos de frutas secas, semillas, en las verduras de color verde oscuro como las espinacas, en algunos cereales, en las almejas, ostras, mejillones, pescado, legumbres (principalmente lentejas, judías y garbanzos) y en frutos secos oleaginosos como las almendras, las avellanas y las nueces.

· Alimentos ricos en hierro y absorción

Además, y siempre en el marco de una dieta sana y equilibrada, se mejora la absorción del hierro tomando frutas ricas en vitamina C. En las frutas también está presente la fructosa, un azúcar natural que se asimila fácilmente y favorece su absorción.

Como hemos visto antes, cuando existen determinados periodos en los que los niveles de hierro descienden, una dieta rica en hierro puede no ser suficiente para mantener unos niveles de hierro óptimos, por lo que en estos casos se puede precisar de un suplemento de hierro.

· Suplementos de hierro

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su conjunto integral de medidas de salud pública para abordar la ferropenia y la anemia en el mundo, incluye la ingesta de alimentos ricos en hierro, mejorar los niveles de absorción y la administración de suplementos de hierro para mejorar el estado nutricional.

Existen en el mercado diversos suplementos de esta molécula. Entre ellos es preferible aquellos en los que el hierro sea fácilmente absorbido por el organismo (específicamente las formas ferrosas) y los suplementos que estén enriquecido con vitaminas, frutas, verduras y/o cereales.

Cómo corregimos la anemia

Para el tratamiento de la anemia por deficiencia de hierro, los objetivos son tratar la causa subyacente, corregir la anemia y completar las reservas férricas. Para este propósito, junto con una dieta equilibrada, generalmente se prefieren los agentes orales debido a su facilidad de uso, baja tasa de efectos adversos y efectividad. Hay dos enfoques principales para su uso: a) tratar o prevenir la deficiencia nutricional y, b) para reducir el riesgo de enfermedad por deficiencia y promover una salud óptima.

Cómo el cuerpo humano absorbe el hierro

La absorción ocurre solo en el duodeno y el yeyuno (intestino delgado). La mayor parte del hierro ingerido en los alimentos se encuentra en forma férrica y requiere una reducción a la forma ferrosa para su absorción a través del intestino. Los factores que influyen en la absorción de hierro en el intestino incluyen: la forma y su estado dentro de los alimentos, el pH de la luz intestinal, la presencia o ausencia de agentes quelantes en los alimentos (“quelar” significa “secuestrar” e impedir su absorción, por eje. té, espinacas, manzana verde), y los niveles de varios transportadores de hierro presentes desde el intestino hasta la sangre.

La acción astringente de las preparaciones hasta ahora más usadas, generalmente producen irritación gastrointestinal y dolor abdominal acompañados de náuseas y vómito, debido a que este tipo de sales se disuelven en la luz intestinal, permitiendo el contacto del hierro con la mucosa, lo que genera radicales libres con acción irritante y nociva para el tejido. Estos síntomas pueden ocasionar el abandono de la terapia. Por eso se han desarrollado diferentes alternativas de suplementos, que mejoren la absorción, minimizando los efectos adversos con el objetivo de normalizar las reservas de hierro.



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