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Fertilidad femenina, ¿cómo favorecerla?

Fertilidad femenina, ¿cómo favorecerla?

Publicado: 15 abril, 2022 | 11'

Fertilidad femenina, ¿qué es y cómo se estudia?

La fertilidad es la capacidad de concebir dentro de los dos años siguientes a una relación sexual sin protección.

La fecundabilidad es la probabilidad de lograr un embarazo en un solo ciclo menstrual, y la fecundidad es la probabilidad de lograr un nacimiento vivo en un solo ciclo.

La fecundabilidad de una pareja normal se ha estimado entre el 20% y el 25%, aunque es evidente que la probabilidad de concepción desciende a lo largo del primer año hasta menos del 10% después de 7 ciclos, y sólo el 3% durante el 12º ciclo.6

Pruebas de fertilidad

A la hora de realizar un estudio de fertilidad, las pruebas más importantes para determinar la fertilidad femenina son3:

Análisis de la ovulación

Mide la presencia de las hormonas luteinizante, la progesterona y la prolactina, responsables de la ovulación.

Histerosalpingografía

Es una prueba técnica de rayos X que revela el estado estructural del útero y de las trompas de Falopio.

Reserva ovárica

Es una prueba que determina la calidad y la cantidad de los óvulos disponibles para la ovulación. Las mujeres mayores de 35 años deberían contemplar este análisis así como otros complementarios como de sangre y pruebas por imágenes.

Ecografía pélvica

Detecta afecciones en el útero y en las trompas de Falopio.

Análisis de hormonas 

Como las tiroideas y las pituitarias que controlan el proceso reproductivo.

¿Cuáles son los días fértiles de una mujer?

La duración general del ciclo menstrual es de 21 a 35 días, contados desde el primer día de la menstruación hasta el primer día de la siguiente.

En general, hay 6 días en el ciclo menstrual de una mujer en los que las relaciones sexuales pueden dar lugar a un embarazo: 5 días antes de la ovulación y el día de la ovulación denominándose "ventana fértil".2,6

Fases del ciclo menstrual o ciclo ovárico

El ciclo menstrual o ciclo ovárico se divide en tres fases:

  • La fase folicular varía de 10 a 14 días de duración, y es la que tiene lugar antes de que se libere el óvulo.
  • La fase ovulatoria es la que ocurre con la liberación del óvulo. Dura entre 16 a 32 horas.
  • La fase lútea sucede tras la liberación del óvulo, dura unos 14 días y termina con el inicio de la menstruación.

Durante cada ciclo ovárico se liberan unos 20 folículos ováricos, normalmente sólo uno completa este proceso y es ovulado. A continuación, la probabilidad media de concebir es de aproximadamente un 20% por ciclo. Sólo entre el 30 y el 50% de las concepciones dan lugar a un nacimiento vivo, y la mayoría se pierden incluso antes de la siguiente fecha menstrual.2

Hasta qué edad una mujer es fértil

Fertilidad mujeresEn términos generales, la fecundidad de las mujeres comienza a descender a partir de los 30 años y este descenso se acelera a partir de los 40 años.

La edad cronológica es el mayor determinante del éxito reproductivo tanto en los ciclos espontáneos como en los asistidos, ya que es un predictor de la reserva ovárica.

Cómo aumentar la fertilidad después de los 35 años 

Como vemos, a finales de la treintena se produce en todas las mujeres una reducción drástica de la fertilidad.

A pesar de que en los últimos años ha aumentado el uso de técnicas o tratamientos de reproducción asistida(TRA), la incidencia de infertilidad a partir de esa franja de edad sigue siendo elevada.

De ahí que numerosas investigaciones se hayan preocupado por identificar posibles patrones para mejorar las tasas de fertilidad a partir de los 35-40 años.

Importancia de la nutrición en la fertilidad 

Los factores nutricionales han sido objeto de gran parte de estas investigaciones. Existen pruebas sólidas de que los patrones dietéticos saludables previos a la concepción, tanto en hombres como en mujeres en edad reproductiva, tienen un efecto beneficioso sobre la fertilidad.8

En el Nurses' Health Study (NHS) II, se descubrió que las mujeres que tenían la mayor ingesta de una "dieta de fertilidad" compuesta por proteínas vegetales de origen vegetal, alimentos lácteos enteros, hierro y grasas monoinsaturadas, durante el periodo preconcepcional, tenían un 66% menos de riesgo de infertilidad relacionada con trastornos ovulatorios y un 27% menos de riesgo de infertilidad por otras causas.

En este estudio también se controlaron otros factores como la edad, el índice de masa corporal (IMC), el consumo de alcohol, el consumo de café, el tabaquismo y el uso de anticonceptivos orales.8

Precisamente, de los factores anteriores también se concluyó una relación directa entre el IMC y la fertilidad, siendo el riesgo de infertilidad mayor entre las personas que se encontraban en los extremos más bajos o más altos del IMC, es decir, las personas con bajo peso, sobrepeso u obesidad. 8

¿Cuáles son los riesgos de un embarazo a partir de los 40 años? 

Esta edad, mujeres de más de 36 o 40 años, está asociada a un riesgo drásticamente mayor de infertilidad o problemas de fertilidad, aborto espontáneo y nacimientos de bebés con trisomía 21 (síndrome de Down).

Infertilidad en la mujer

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define infertilidad como la incapacidad de concebir tras dos años de relaciones sexuales regulares sin protección.

Son muy pocas las parejas que padecen infertilidad absoluta, que puede ser resultado de la pérdida irreversible, congénita o adquirida de óvulos o espermatozoides funcionales, o de la ausencia de estructuras reproductivas en cualquiera de los miembros de la pareja.6

Con el avance de los tratamientos de fertilidad y la disponibilidad de técnicas de reproducción asistida, como la fecundación in vitro, se utiliza la palabra "subfertilidad" en favor de "infertilidad" o "esterilidad".

Principales causas de infertilidad en las mujeres 

Las causas de infertilidad femenina4 están clasificadas en:

  • Trastornos de la ovulación: la ovulación es poco frecuente o directamente nula, causada por el síndrome de ovario poliquístico, los desequilibrios hormonales, la insuficiencia ovárica o el exceso de prolactina.
  • Infertilidad tubárica: se refiere a los daños en las trompas de Falopio, una obstrucción que impide que los espermatozoides puedan llegar hasta el óvulo o que el óvulo fecundado pueda pasar al útero.
  • Endometriosis: sucede cuando el tejido que recubre el interior del útero crece fuera de éste.
  • Causas uterinas: son las que interfieren con la implantación del óvulo o aumentan el riesgo de un aborto espontáneo, como por ejemplo los pólipos.
  • Infertilidad sin causa aparente.

Días infértiles

Tal como hemos comentado anteriormente, un ciclo menstrual tiene una duración de 21 a 35 días, y la ventana fértil es de 6 días. Así que el resto del ciclo, aproximadamente 22 días se considerarían los días de no fecundabilidad, o menor probabilidad de embarazo que los días fértiles.

¿Qué factores influyen negativamente en la fertilidad de la mujer? 

Entre los principales factores que inciden negativamente en la fertilidad femenina destacan:

  • Edad, debido a que disminuyen la cantidad y calidad de los óvulos.
  • Peso, tanto el bajo peso, como el sobrepeso u obesidad afectan a la ovulación.
  • Antecedentes sexuales, ya que enfermedades de trasmisión sexual (ETS), como la gonorrea o la clamidia pueden llegar a causar daños en las trompas de Falopio.
  • Alcohol, reduce la fertilidad.
  • Tabaquismo, que puede dañar las trompas de Falopio y el útero.

¿Qué factores ayudan a la fertilidad de la mujer?

Ginecologa pruebaEntre los factores que determinan la fertilidad de forma natural en una mujer se encuentran los siguientes:

  • Factores endocrinos, definidos por una correcta funcionalidad del ciclo menstrual y la ovulación.
  • Trompas de Falopio y útero, definidos tanto por una correcta estructura como de función.
  • Endometrio, calidad de la mucosa que recubre el útero.
  • Estilo de vida, definido por la dieta, el peso y la cantidad y calidad de las relaciones sexuales.

Alimentos que favorecen la fertilidad femenina

Como hemos visto anteriormente, existe una evidencia sólida sobre la relación entre la fertilidad y la nutrición. Una alimentación balanceada y saludable es la base para el bienestar de nuestro cuerpo y de la fertilidad.

Entre los alimentos que debemos incluir para favorecer un buen estado de fertilidad se incluyen: verduras de hoja verde y amarilla, frutas, leche, semillas y legumbres, carne magra, hígado, pescados con alto contenido de grasas no saturadas, aceites con alto contenido en Omegas (como el aceite de oliva) o cereales integrales.

Vitaminas y minerales relacionados con la fertilidad femenina

Una nutrición adecuada antes y durante el embarazo es importante para optimizar la salud y el bienestar tanto de la madre como del bebé.6

Aunque muchos de los nutrientes necesarios están presentes en los alimentos, las exigencias fisiológicas durante la preconcepción, el embarazo y la lactancia pueden requerir una suplementación dietética adicional.

Las deficiencias de micronutrientes se han asociado a riesgos reproductivos significativamente altos, que van desde la infertilidad hasta los defectos estructurales del feto.6

Suplementos para la fertilidad femenina

Veamos algunos ingredientes dentro de los complementos alimenticios que son de utilidad en la fertilidad femenina.

Ácido fólico y fertilidad femenina 

El ácido fólico, una vitamina hidrosoluble del complejo B, es necesaria para la formación del ADN y la división celular. Es un nutriente actualmente reconocido como importante antes y durante el embarazo por sus propiedades preventivas demostradas contra los defectos del tubo neural.

Mejorar la ingesta de ácido fólico antes del embarazo puede reducir los defectos de nacimiento y la anemia megaloblástica materna6.

La EFSA recomienda en adultos mayores de 18 años, 250 microgramos/día de ácido fólico y en mujeres embarazadas.

Durante el período de preconcepción se recomienda una ingesta de 400 microgramos/día.7

Omega 3 para la fertilidad femenina

En las mujeres mayores de 35 años empiezan a producirse cambios importantes en el metabolismo de ácidos grasos que pueden afectar a la cantidad y cantidad de óvulos. Por ello, es importante asegurar una buena ingesta de Omegas 3, 6 y 9, especialmente de Omegas 6 -GLA.

La EFSA recomienda la siguiente ingesta de Omegas en mujeres embarazadas o en período de concepción, en las siguientes cantidades:

  • Ingerir 250 mg/día DHA y EPA + adicionalmente 100-200 mg/día solo de DHA (Omega 3).

En cuanto a la cantidad de omegas ingeridos en la dieta, recomienda los siguientes porcentajes de Omega 3 y de Omega 6:

  • Ingerir un 0,5% de Alfa-linolénico (Omega 3) del total de ingesta energética.
  • Ingerir un 4% de ácido linoleico (Omega 6) del total de ingesta energética.

Omega 3 y Síndrome de Ovario Poliquístico

En el Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP) se ha demostrado la utilidad del uso de Omega-3. Este síndrome está caracterizado por irregularidad menstrual, resistencia a la insulina, diabetes y obesidad.

En un metaanálisis de varios estudios que incluyeron a 591 mujeres con SOP, la ingesta de Omega 3 durante 12 semanas redujo tanto la resistencia a la insulina como el nivel de lípidos sanguíneos (triglicéridos y colesterol).

Maca Peruana y fertilidad 

Lepidium meyenii, también conocida como maca, es una planta peruana que pertenece a la familia Brassicaceae (Crucíferas).

Los beneficios de la maca para la reproducción le han sido atribuidos desde épocas antiguas debido a su uso popular. Muchos de estos beneficios han sido demostrados científicamente.

Con respecto al valor nutricional de la maca, su bioactivo más importante son los glucosinolatos, los que han demostrado ejercer un efecto positivo sobre el área reproductiva.

Los tubérculos de la maca también contienen aproximadamente un 13-16% de proteínas, gran cantidad de aminoácidos esenciales, ácidos grasos polinsaturados, así como altas cantidades de hierro y calcio.

En un estudio realizado en el 2016 con 175 participantes se demostró la utilidad de la maca sobre el metabolismo energético, la condición anímica y el deseo sexual.

La dosis que generalmente se emplea de maca es de 1 gramo/día y su uso está destinado a adultos mayores de 18 años. Su uso no está recomendado para embarazadas o en período de lactancia.

Vitamina B12

La vitamina B12 o cobalamina, se encuentra exclusivamente en alimentos de origen animal. Esta vitamina participa del buen funcionamiento del metabolismo hepático (homocisteína), así como de la producción de hemoglobina y del metabolismo de las grasas y proteínas.

Especialmente los desequilibrios en los niveles de homocisteína pueden afectar la fertilidad en términos de la cantidad y calidad de los folículos ováricos, así como de la calidad del embrión formado tras la fecundación.

La cantidad diaria recomendada por la EFSA para la vitamina B12 en mujeres embarazadas es de 4,5 microgramos.  

Para el período antes de la gestación la recomendación es de 2,4 microgramos/día.7

Vitamina D

La Vitamina D estimula la producción de las hormonas reproductivas -la progesterona, el estradiol y la estrona-, que están implicadas tanto en la ovulación como en la implantación del óvulo fecundado en el endometrio.

Esta vitamina también participa del crecimiento del tejido uterino, la producción de la hormona gonadotropina coriónica (indicador y reguladora del embarazo) y de la formación de la placenta.

La ingesta de vitamina D en mujeres embarazadas está recomendada por la EFSA en dosis de 15 microgramos/día (600 UI/d).

Durante el período de preconcepción la recomendación es de 5 microgramos al día.7

Hierro y calcio

El hierro es de gran importancia para la mujer en diferentes etapas. En relación con la fertilidad, el análisis del Nurses' Health Study II6, un estudio de más de 116.000 mujeres de entre 24 y 42 años, puso de manifiesto que el consumo de suplementos de hierro y hierro no hemo de los alimentos puede disminuir el riesgo de infertilidad ovulatoria.

“El déficit de hierro y la anemia afectan más a las mujeres porque ellas pierden hierro durante la menstruación y necesitan mayor cantidad de hierro cuando están embarazadas o durante la lactancia”, como explica la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).

El calcio juega un papel relevante en la fertilidad específicamente durante la etapa de preconcepción, ya que participa de los procesos ovulatorios (fase lútea) y de la regulación de las hormonas que controlan el proceso reproductivo.

El calcio es determinante para el desarrollo y mantenimiento óseo, y este proceso está asociado también con la vitamina D, por lo que cualquier mujer ya sea en períodos de preconcepción, embarazada o en período de lactancia, debe ser asesorada con la ingesta de calcio.

La ingesta de hierro y calcio en mujeres embarazadas recomendada por la EFSA, es de 7-16 mg/día y 860-1000 mg/día, respectivamente. En el caso de las mujeres en período de preconcepción la ingesta recomendada es de 750 mg de calcio por día y de 7 mg por día de hierro.

  Referencias



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