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Esta primavera respira libremente

Publicado: 4 marzo, 2020 - Actualizado: 20 julio, 2020 | 1'

Con la llegada de la primavera, alrededor de ocho millones de españoles, según los datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Crónica, experimentan los típicos síntomas de la alergia primaveral: picor de nariz, ojos, garganta y paladar, estornudos, lagrimeo, congestión nasal, dificultades respiratorias… son algunas de las señales más evidentes de que tienes alergia.

La alergia es una respuesta de nuestro sistema inmunológico ante un agente externo que, por error, identifica como agresor. Estos agentes externos o alérgenos pueden ser muy variados, existiendo alergias al polen, a los ácaros, a las nueces, al marisco, entre un largo etcétera. Cuando nuestro organismo entra en contacto con estos ‘alérgenos’ reacciona con manifestaciones clínicas que pueden afectar a la piel, al estómago o a las vías respiratorias.

La llamada alergia primaveral que, como vemos, sufren millones de personas en nuestro país, está originada por distintos tipos de pólenes, sobre todo, los de gramíneas. Los pólenes son pequeños granos que se producen en el aparato reproductor masculino de las plantas y que, a través del aire o de los insectos, viajan hasta el aparato reproductor femenino de las plantas. Las personas alérgicas reaccionan ante ellos liberando histamina, la sustancia responsable de las típicas molestias en nariz y garganta.

Entre las distintas opciones para combatir estas molestias, se emplean habitualmente algunos complementos con ingredientes vegetales como el helicriso, el grosello negro o el ginseng.



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