¡Cuida de los que más quieres!

Publicado: 27 abril, 2020 - Actualizado: 20 julio, 2020

La actual pandemia nos ha colocado en una difícil situación a todos, pero hay dos colectivos más vulnerables en este confinamiento: los niños y los mayores. 

Los primeros, aliviados ahora por el permiso para salir a la calle, pero que no podrán jugar con sus amigos o ir al parque. Los segundos, especialmente golpeados por el virus, porque son más propensos a sufrir el aislamiento y porque los largos periodos de inactividad pasan factura sobre su salud física y emocional. 

En este contexto, en MARNYS® contamos con varios suplementos naturales para complementar la dieta saludable de los pequeños y de los mayores de la casa.

proteccion defensas niños ancianos

El ‘alivio’ del confinamiento de los niños y su salud

A partir del domingo 26 de abril, los niños y adolescentes de hasta 14 años pueden salir a la calle para dar pequeños paseos, en espacios abiertos y siempre en el entorno de sus domicilios y acompañados por un progenitor o un adulto con el que convivan. Ante esa situación, muchos padres que venían reclamando la salida de los más pequeños de los hogares se muestran también preocupados por sus efectos sobre la salud.

¿Por qué las infecciones respiratorias son frecuentes en niños?

Las infecciones respiratorias son, eso sí, muy frecuentes en los niños. Según datos del Grupo de Patología Respiratoria de la Asociación Española de Pediatría en Atención Primaria, la mayoría de los más pequeños del hogar sufren anualmente entre seis y ocho infecciones respiratorias de las vías altas durante sus diez primeros años de vida. 

El problema en el caso de los niños reside en que sus defensas no están desarrolladas por completo hasta que alcanzan la edad adulta. Nuestro sistema inmunitario, el de todos nosotros, está integrado por la inmunidad innata, con la que nacemos, y la adaptativa, que vamos adquiriendo con el tiempo. La peculiaridad del sistema inmunitario de los niños, lo que hace a los pequeños más proclives a algunas infecciones, está en que la inmunidad innata no es perfecta y la adaptativa no está lo suficientemente madura. 

De esta forma, durante los primeros meses de vida, los niños cuentan con anticuerpos transmitidos por la madre a través de la placenta o de la lactancia que les protegen de algunas infecciones, pero entre los 6 y 12 meses, estos anticuerpos van desapareciendo sin que la inmunidad adaptativa se haya desarrollado por completo.

Los mayores y el confinamiento; tres pilares para añadir salud a los años

En el otro extremo de la vida, el de nuestros mayores, ahora confinados en sus casas o residencias, cada vez está más vigente el concepto de envejecimiento activo y saludable. De hecho, Naciones Unidas, en sintonía con los objetivos del milenio, ha designado el decenio de 2020 a 2030 como la Década del Envejecimiento Saludable

Conforme vamos cumpliendo años, nuestras células pierden progresivamente la capacidad antioxidante, lo que acelera la generación y liberación de los radicales libres oxidativos (ROS), responsables del envejecimiento prematuro. Este proceso, que afectará sobre todo a los músculos, la piel, el corazón y el cerebro, está marcado tanto por nuestra herencia genética como por factores medioambientales. Actuar sobre nuestros genes, de momento, parece una quimera, pero sí que podemos influir sobre los factores medioambientales.

Naciones Unidas define el envejecimiento saludable como “el proceso de desarrollo y mantenimiento de la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez”. Para conseguirlo, es importante garantizar tres pilares

  • Primero, el mantenimiento de la capacidad funcional, que nos permite ser y hacer lo que es importante para nosotros. Aprender, crecer y tomar decisiones; tener movilidad; establecer y mantener relaciones, y contribuir a la sociedad… forman parte de esta capacidad funcional.
  • Segundo, la capacidad intrínseca, combinación de todas las capacidades físicas y mentales que tenemos. Cosas aparentemente tan sencillas como caminar, pensar, ver, oír y recordar pueden verse afectadas a medida que envejecemos.
  • Tercero, el entorno. El hogar, la comunidad y la sociedad en general. Las relaciones, las actitudes y los valores, las políticas de salud y sociales, los sistemas que las sustentan y los servicios que prestan, integran este entorno.

El equilibrio de estos tres pilares nos permitirá envejecer en armonía.

Decálogo para un envejecimiento saludable

Para preparar nuestro organismo en este viaje, debemos cuidarlo desde pequeños. Este pequeño decálogo te puede servir de ayuda:

  1. Aliméntate bien.
  2. Cuida de tu cuerpo.
  3. Entrena tu mente.
  4. Evita tóxicos como el tabaco y el alcohol.
  5. No pierdas la curiosidad y sigue aprendiendo.
  6. Practica ejercicio físico.
  7. Adapta tu hogar a tus nuevas necesidades.
  8. Mantente activo, cuida tus relaciones.
  9. Disfruta de la familia sin agobios.
  10. Acepta tu edad.