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Ansiedad por comer

¿Cómo ha afectado el confinamiento y la ansiedad a nuestro peso?

Publicado: 22 mayo, 2020 - Actualizado: 2 septiembre, 2020 | 5'

Confinamiento, ansiedad y control del peso conforman un triángulo difícil de romper. Durante los más de 50 días que hemos estado sin salir de casa debido a la crisis sanitaria por la pandemia, para muchos ha sido bastante frecuente experimentar episodios de estrés y ansiedad y, para aliviarlos, comer más y peor. 

Hemos recurrido a alimentos altamente calóricos y muy palatales que sacian momentáneamente nuestra ansiedad, pero generan más tarde un sentimiento de culpa y tristeza. 

De hecho, un estudio realizado por psicólogos de la Universidad Complutense de Madrid, apoyados por la Agencia Estatal de Investigación de España, ha sacado a la luz que durante el confinamiento uno de cada cinco españoles ha presentado síntomas de ansiedad (19,6%). Estos signos son más habituales en las mujeres (26,85%) que en los hombres (13,2%) y, curiosamente, más frecuentes en jóvenes que en adultos de edad media o avanzada.

Ansiedad comida

¿Qué es la ansiedad y cuáles son sus síntomas?

Muchos hemos experimentado en alguna ocasión episodios de ansiedad, incluso sin ser plenamente conscientes de ello. La ansiedad es básicamente un mecanismo de defensa. Cuando nos sentimos amenazados, nuestro organismo reacciona para protegerse y hacer frente a esas amenazas. El problema se produce cuando la ansiedad se convierte en patológica e interfiere en nuestras rutinas diarias.

Síntomas de la ansiedad

Sus manifestaciones más comunes son una sensación de angustia que puede ser leve o moderada, la aceleración del ritmo cardíaco y la respiración, y la sudoración o sensación de debilidad. Estas manifestaciones pueden presentarse en lo que se denomina crisis de ansiedad y es ahí cuando la sintomatología es mucho más acusada. 

Crisis de ansiedad

Los síntomas más habituales en las denominadas crisis de ansiedad son:

  • Palpitaciones o taquicardia (elevación de la frecuencia cardiaca).
  • Sensación de ahogo.
  • Opresión en el pecho.
  • Miedo o pánico, que pueden llevarte a pensar que puedes morir. 
  • Sudoración o escalofríos.
  • Temblores.
  • Náuseas o molestias abdominales.
  • Mareo o incluso desmayo.
  • Sensación de irrealidad.
  • Sensación de entumecimiento u hormigueo.

Causas de la ansiedad

La ansiedad puede estar motivada por problemas físicos como el abuso del alcohol u otras drogas o el hipertiroidismo, pero lo más frecuente es que su origen sea psicológico. Una situación de confinamiento y aislamiento social como el que todavía estamos viviendo puede originar cuadros de ansiedad.  

Ansiedad por comer, ¿qué es?

“Soy incapaz de seguir una dieta porque me produce ansiedad”. Es una de las afirmaciones más comunes en las consultas de médicos endocrinólogos, dietistas y nutricionistas. Del sofá a la despensa, de la despensa al frigorífico, un poco de chocolate, otro poco de queso, algo de embutido y vuelta a empezar. 

Cuando hablamos de ansiedad por comer nos estamos refiriendo a un estado emocional en el que “necesitamos comer” sin tener hambre. Esa necesidad, que suele aparecer de forma impulsiva y descontrolada, nos lleva a entrar en un círculo vicioso. Primero, comemos para calmar la ansiedad. Después, nos sentimos culpables por haber comido. Y, en definitiva, tenemos más ansiedad que al principio. Y el círculo vuelve a empezar.

Ansiedad por comer

¿Hemos ganado peso durante el confinamiento?

Estar encerrados en casa, el aburrimiento, la ansiedad… explican que, en muchos casos, sí hayamos ganado peso durante el periodo de confinamiento. 

Los datos facilitados por el Ministerio de Agricultura apuntan que, tras los primeros días en los que comprábamos sobre todo productos frescos, hemos pasado a ingerir más alcohol, snacks poco saludables, y harinas refinadas para la elaboración de tartas y pasteles. 

Consejos para preparar la ‘operación biquini’ post-confinamiento

El verano está a la vuelta de la esquina y, aunque todavía no sepamos si podremos o no disfrutar de la playa y las piscinas como otros años, lo que sí es seguro es que con el calor toca vestirse con menos ropa.

Ante una ‘operación biquini’ que se presenta bastante particular, los expertos recomiendan la planificación de las comidas y el ejercicio como nuestros mejores aliados frente al sobrepeso o esos ‘kilos de más’ que queremos quitarnos antes de que apriete el calor.

El Instituto de la Obesidad de la Fundación Jiménez Díaz recomienda:

  • Organiza las comidas. Elabora un menú semanal que contenga proteína y verduras en la comida y la cena y modere el consumo de grasas no saludables e hidratos de carbono.
  • Planifica la compra. Haz una lista de alimentos sanos y cíñete a ella. Si no compras alimentos innecesarios, no los consumirás.
  • Cuidado con el picoteo. Mantente ocupado para evitar comer entre horas. Si aún así, sientes necesidad de comer, piénsalo dos veces y, si no puedes evitarlo, opta por snacks saludables y alimentos con fibra que te ayudarán a saciarte.

Además, es fundamental practicar ejercicio físico. Un adulto que apenas haga ejercicio tiene suficiente con consumir entre 1.300 y 1.700 calorías diarias. 

Claves para controlar la ansiedad y no caer en el picoteo entre horas

Existen varias técnicas psicológicas, fáciles de aprender, que nos pueden ayudar a controlar esa ansiedad en la que nos da por comer:

  • Distracción: ponerte a hablar con alguien, cantar, jugar… la distracción es una técnica muy conocida que puede ayudar a apartar tu mente de aquello que te está generando ansiedad.
  • Control de la respiración: la respiración diafragmática, utilizada en prácticas como el yoga o el mindfulness, nos ayuda a relajarnos y, por ende, a controlar la ansiedad.
  • Relajación: existen distintas prácticas de relajación que puedes realizar tú mismo, en tu propia casa. Elige un lugar tranquilo, silencioso y con una temperatura agradable para llevarla a cabo.
  • Autoinstrucciones: son frases o mensajes que te diriges a ti mismo para superar la angustia. La técnica es sencilla: anota aquellas frases que te puedan servir de ayuda y léelas o memorízalas cuando notes los primeros síntomas de angustia.
  • Busca otro tipo de recompensas. La comida no puede ser tu única recompensa. Un paseo, un masaje, una simple charla con amigos o familia también pueden ayudar.
  • Cuida la calidad de tu descanso. La falta de sueño hace que estemos irascibles y cansados y dispara el riesgo de sufrir episodios de ansiedad.
  • Practica ejercicio físico. El deporte elevará tus niveles de dopamina, exactamente igual que ocurre con la comida, lo que ayudará a controlar la ansiedad.
  • Sigue una dieta equilibrada. Mantén unas rutinas adecuadas, dedica tiempo a comer, hazlo despacio, masticando bien los alimentos y recurre siempre a los que te aporten nutrientes de calidad. En situaciones extraordinarias o de estrés, puedes complementar tu dieta con suplementos nutricionales que te ayuden a garantizar una alimentación equilibrada.
  • Busca ayuda especializada. Si, aún así, la ansiedad permanece, es el momento de buscar la ayuda de un especialista.


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