Cistitis: tipos, síntomas, causas y tratamientos

15 junio, 2020

Nos acercamos al verano y, con él, también a las temidas cistitis. Esta patología, más común en la época estival, se caracteriza por la necesidad frecuente de orinar y la sensación de escozor al hacerlo. El agua fría de las piscinas, el mar o los ríos y la humedad de los bañadores después del baño son un excelente caldo de cultivo para favorecer la infección. 

¿Qué es la cistitis?

La cistitis es un término médico para referirnos a la inflamación de la vejiga. Esta inflamación está causada normalmente por una bacteria que provoca dolor y molestia al orinar, así como una necesidad de hacerlo con mucha frecuencia. La cistitis puede ser potencialmente peligrosa si se extiende por los riñones. Es importante ponerse en tratamiento en cuanto aparecen los primeros síntomas para evitar precisamente sus riesgos. Existen dos tipos de cistitis: aguda e intersticial.

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Cistitis aguda

La cistitis aguda se caracteriza por su aparición súbita, repentina. Está causada por bacterias, la más frecuente es la Escherichia coli ( E. coli ), un tipo de microorganismo que habita en los intestinos. Estas bacterias entran en contacto con la vejiga a través de la uretra y pueden llegar a provocar una infección. Normalmente, nuestro organismo se deshace de ellas mediante la orina, sin embargo, en algunas ocasiones, las bacterias quedan adheridas a la pared de la uretra o a la vejiga y comienzan a multiplicarse.

La cistitis es mucho más común en mujeres que en hombres. La razón reside en que la uretra de las mujeres es más corta y está más cerca del ano, con lo que se incrementa el riesgo de infección. También es más frecuente que las mujeres padezcan cistitis tras mantener relaciones sexuales o utilizar métodos de contracepción como el diafragma. Asimismo, la menopausia también incrementa la posibilidad de infección.

Cistitis intersticial

A diferencia de la cistitis aguda, la intersticial se caracteriza por ser una afección crónica que produce dolor en la vejiga y, en ocasiones, también en la pelvis. El grado de dolor puede ir desde leve a intenso. La vejiga es nuestro músculo encargado de almacenar la orina. Esta se expande hasta llenarse y es entonces cuando transmite al cerebro, gracias a los nervios de la pelvis, que es el momento de orinar. 

El problema de quienes padecen cistitis intersticial es que esta transmisión no se realiza correctamente por lo que las personas con este tipo de cistitis tienen la necesidad de orinar con mucha frecuencia, pero con muy poca cantidad de orina.

Principales síntomas de la cistitis

Algunos de los signos y síntomas de la cistitis que se pueden dar son los siguientes:

  • Necesidad imperiosa y constante de orinar.
  • Sensación de ardor al orinar.
  • Orinar frecuentemente en pequeñas cantidades.
  • Sangre en la orina (hematuria).
  • Orina turbia y con olor fuerte.
  • Molestias pélvicas.
  • Sensación de presión en la parte inferior del abdomen.
  • Fiebre baja.

La cistitis requiere atención sanitaria y esta debe ser urgente si entre los síntomas aparecen dolor de espalda, fiebre o escalofríos y náuseas y vómitos.

¿Cómo aliviar el dolor y el ardor al orinar?

Si presentas los síntomas anteriormente descritos, acude a tu centro de salud, ya que será tu profesional sanitario el que te diga cómo actuar en cada momento. De todas formas, existen algunas pautas que, si eres una persona propensa a padecer cistitis, pueden ayudarte a evitar el dolor y el ardor al orinar:

  • Bebe mucha agua. El agua te ayudará a diluir más la orina y a expulsar con ella las bacterias causantes de la infección. 
  • Evita bebidas que puedan irritar tu vejiga. Algunas bebidas como el café, el alcohol y los refrescos que contengan cítricos o cafeína pueden agudizar la necesidad frecuente de orinar.
  • Emplea una compresa térmica. También puedes utilizar una compresa térmica, tibia, pero no caliente, sobre el abdomen. Conseguirás de este modo disminuir presión sobre la vejiga.

Causas de la cistitis

Las causas más comunes de las cistitis son las bacterias que proceden de las heces, denominadas enterobacterias. De entre todas ellas, la más común es la Escherichia coli ( E. coli ), que según la Clínica Universidad de Navarra, es responsables de hasta el 85% de las infecciones no complicadas en mujeres sexualmente activas.  

Existen otros gérmenes que pueden causar cistitis como Staphylococcus saprophyticus, Proteus spp, Klebsiella spp, Enterobacter spp, Citrobacter spp, Pseudomonas spp, Serratia spp o Streptococcus faecalis.

Existen distintos factores de riesgo que incrementan la probabilidad de padecer la infección. Los más comunes son la práctica de actividad sexual y el empleo de mecanismo contraceptivos de barrera. La predisposición a sufrir episodios de cistitis es también más habitual en mujeres con diabetes o durante el embarazo.

Cistitis en el embarazo

De acuerdo con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), las infecciones del tracto urinario (ITU) pueden llegar a afectar al 5-10% de todos los embarazos

Existen varios motivos que, según la SEGO, explican por qué la probabilidad de padecer cistitis es mayor durante el embarazo:

  • Aumento del pH de la orina.
  • Menor actividad del sistema inmune.
  • El aumento de tamaño del útero comprime la vejiga y permite la aparición de residuo tras la micción.
  • Modificaciones anatómicas y funcionales en el cuerpo de la mujer durante la gestación.
  • Cambios hormonales: incremento de la secreción urinaria de estrógenos y secreción de progesterona durante el embarazo.

¿La cistitis es contagiosa?

La causa más frecuente de la cistitis, como hemos explicado, es una bacteria que habita en nuestros intestinos y que es responsable de casi la totalidad de casos. No es por lo tanto una enfermedad estrictamente contagiosa que pase de una persona a otra.

Es necesario aclarar, sin embargo, que la práctica de relaciones sexuales incrementa el riesgo de sufrir infecciones en las vías urinarias como la cistitis. También el empleo de contraceptivos de barrera como el diafragma aumentan las probabilidades de padecer esta afección. 

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Remedios para la cistitis

Los remedios caseros contra la cistitis nunca deben sustituir a un tratamiento pautado por el médico, pero sí pueden contribuir a prevenir y/o aliviar la sensación de dolor y malestar:

  • Evita llevar pantalones o ropa interior demasiado ceñida.
  • Mejor medias que panties enteros.
  • Extrema tu higiene íntima. Emplea jabones con pH neutro o ligeramente ácidos.
  • Bebe agua de forma abundante para favorecer la eliminación de bacterias.
  • En verano, cambia tu bañador mojado por uno seco tras salir de la piscina o del mar.
  • Evita aires acondicionados con temperaturas extremadamente frías.
  • Cuida tu alimentación. Los siguientes alimentos pueden ayudarte:
    • Limón.
    • Rábanos.
    • Espinacas.
    • Hojas de abedul.
    • Perejil.
    • Cebada.
    • Arándanos.

 

En definitiva, ahora que se aproxima el verano es bueno que extremes las medidas de prevención frente a la cistitis para que puedas disfrutar al máximo de las vacaciones.