Alergia prevencion

¿Alergia en primavera? Aprende a controlar los síntomas

Publicado: 20 marzo, 2020

Picor en nariz, garganta, ojos y paladar, congestión nasal y estornudos, dificultad para respirar, tos, pitidos… llega la primavera y, con ella, también las alergias. La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Crónica estima que ocho millones de españoles padecerán los molestos síntomas de la alergia con el cambio de estación. A continuación, podrás leer qué es la alergia, cuáles son sus síntomas y cómo tratarla.

¿Qué es la alergia y por qué se produce?

Alergia prevenciónLa alergia es una respuesta de nuestro sistema inmunitario ante un agente externo que identifica como un agresor, aunque en condiciones normales no lo sea. Así, las alergias - mejor utilizar el plural porque hay muchos tipos de alergias- se producen porque nuestro sistema inmune produce anticuerpos que identifican un alérgeno (llamado también antígeno) como dañino. 

Los alérgenos son elementos tan variados como el polen, el veneno de las abejas, las picaduras de los insectos, los ácaros del polvo, mohos de hongos o infinidad de alimentos como los frutos secos en el caso de alergias alimentarias. Cuando nuestro organismo entra en contacto con ellos, reacciona con síntomas muy variados que pueden afectar a la piel, al aparato digestivo o a las vías respiratorias dando lugar a reacciones alérgicas.

Causas de la alergia primaveral

La alergia que se produce en primavera, alergia primaveral, tiene como desencadenante más frecuente el polen o los pólenes. Son pequeños granos que se producen en el aparato reproductor masculino de las plantas y que, a través del aire o de los insectos, se diseminan hasta llegar al aparato reproductor femenino de la planta. El sistema inmune de las personas alérgicas identifica estos pólenes como enemigos y reaccionan liberando histamina, la sustancia responsable de las molestias típicas que sufren las personas con alergia. 

Alergia al polen: las gramíneas

De todos los pólenes existentes, el de las gramíneas –trigo, centeno, arroz, maíz, cebada- es el que tiene más capacidad alergénica, debido a que este tipo de plantas son muy frecuentes no solo en España, sino en toda Europa. Además, su capacidad de provocar alergia se prolonga mucho en el tiempo debido a que las distintas gramíneas florecen en momentos diferentes. Otros pólenes que provocan alergia son los de los árboles; en España, sobre todo, son especialmente frecuentes el del olivo, ciprés y plátano de sombra.

Alergia al sol

Con los días más largos y más luminosos, nos exponemos al sol durante un mayor número de horas y esta exposición genera, en algunas personas, la mal llamada alergia al sol, ya que no es propiamente una alergia. Con este nombre, se engloban distintas alteraciones de la piel que se caracterizan por provocar como síntoma más frecuente una erupción dérmica. No está del todo claro por qué esa reacción se produce en algunas personas y en otras no. Sí se sabe que puede existir un componente hereditario, pero también puede estar relacionada con la interactuación con algunos medicamentos o con algunas plantas.

Otra situación que muchas personas identifican como ‘alergia al sol’ cuando en realidad no lo es, es el estornudo fótico o reflejo de estornudo por luz brillante. Se trata de una reacción involuntaria que experimentan muchas personas, quienes al mirar directamente al sol, estornudan. Al reaccionar con un estornudo, muchos lo confunden con alergia al sol o a la luminosidad, pero lo que en realidad sucede es que se produce una sobreestimulación del nervio óptico que a su vez estimula el nervio trigémino (que cruza profusamente ambos lados de la cara) provocando el estornudo.

¿Cómo saber si tengo alergia primaveral?

Existen varias pistas que te pueden ayudar si sospechas que tienes alergia primaveral. Los típicos síntomas de picor de garganta y de ojos o dificultades para respirar son una buena señal de alerta. De todas formas, esta sospecha debe ser confirmada por un profesional sanitario. Será él quien te haga las pruebas oportunas para salir de dudas y descartar posibles complicaciones por las que se pueda producir una reacción alérgica grave como el asma alérgica.

Síntomas de la alergia primaveral

Las personas con alergia primaveral han aprendido bien a identificar los síntomas porque, en muchas ocasiones, se reproducen año tras año con el cambio de estación.

Las manifestaciones clínicas más frecuentes para quienes padecen alergia al polen o a los pólenes son las siguientes:

  • Lagrimeo, picor, enrojecimiento ocular, conjuntivitis.
  • Rinitis alérgica o inflamación de la mucosa nasal, lo que provoca congestión y goteo nasal.
  • Asma bronquial causada por la exposición a los alérgenos.
  • Estornudos.
  • Hinchazón en los párpados inferiores.
  • Fatiga y cansancio.
  • Irritabilidad, tristeza.
  • Dificultades para conciliar el sueño.
  • Dolor de cabeza.

¿Alergia o resfriado común? aprende a diferenciarlos

En muchas ocasiones podemos llegar a confundir la alergia y el resfriado común, que que comparten algunos síntomas como los estornudos, la mucosidad o el goteo nasal. Sin embargo, son muy diferentes y existen algunas claves para no confundirlos:

La mucosidad en el caso de la alergia suele ser más líquida y transparente y actúa como un grifo abierto. La mucosidad del resfriado tiene tonalidad verdosa o amarillenta y suele ser más espesa.

Las personas que padecen alergia suelen sentir enrojecimiento, picor, escozor de ojos o lagrimeos que no tienen quienes sufren un resfriado común. La conjuntivitis también es frecuente en la alergia, pero no así en los resfriados o catarros. 

La última pista para diferenciar ambas patologías es la duración. Como sabes, un simple resfriado debería superarse en una semana o diez días mientras que la alergia puede prolongarse, en el caso de no tratarla, durante toda la estación de primavera.

Pruebas para detectar la alergia y sus tipos

La única manera de detectar si somos o no alérgicos es ponernos en contacto con el alérgeno. Las pruebas que se realizan para diagnosticar la alergia utilizan la propia piel del paciente para medir la reacción a determinadas sustancias. 

Las pruebas cutáneas más frecuentes son los llamados prick-tests. El profesional sanitario pone en la piel del antebrazo una gota de extracto alergénico y lo introduce con la ayuda de una pequeña lanceta en la parte más superficial de la piel del paciente. En apenas 15 o 20 minutos, tendremos los resultados. Si la piel presenta una coloración enrojecida podremos confirmar que estamos ante una alergia. Este tipo de pruebas es especialmente útil para las alergias provocadas por pólenes.

Otras pruebas que se emplean para detectar alergias son las intradérmicas y epicutáneas y parches de contacto. 

En cualquier caso, es importante recordar que las pruebas de la alergia son indoloras y solo provocan un leve prurito por lo que no has de tener ningún temor a realizarlas si sospechas que puedes estar afectado.

Tengo alergia primaveral, ¿y ahora qué?

Tener un diagnóstico certero de alergia primaveral es el primer paso para tomar las medidas oportunas para reducir sus síntomas. Existen dos vías para hacerlo posible: evitar la exposición al alérgeno o emplear tratamientos que permiten suavizar las manifestaciones clínicas de la alergia.

¿Cómo aliviar los síntomas de la alergia?

De acuerdo con el Comité de Aerobiología de la SEAIC, puedes seguir los siguientes consejos para reducir o aminorar los síntomas de la alergia primaveral:

  • Evita las salidas al campo y las actividades al aire libre en días “pico”.
  • Consulta los niveles de polen a través de aplicaciones móviles o webs avaladas por la SEAIC como la página web oficial polenes.com que indica los niveles ambientales de pólenes.
  • Cierra las ventanas de la casa. Ventila la vivienda al mediodía y durante poco tiempo. 
  • Utiliza gafas de sol en el exterior y mascarilla que cubra nariz y boca en días de alta polinización. 
  • Viaja con las ventanillas del coche subidas. 
  • Usa filtro antipolen en el coche y purificadores de aire en casa.
  • Dúchate y cámbiate de ropa al llegar a casa para evitar que el polen entre en contacto con tu nariz, ojos o boca.
  • Si vives en el campo, no cortes el césped ni podes en días de alta polinización. 
  • No te automediques; consulta con tu profesional sanitario si tienes síntomas alérgicos.

¿Qué tomar para la alergia en primavera?

Existen distintos tratamientos que permiten controlar la alergia primaveral. Los más utilizados son los siguientes:

Inmunoterapia, también conocida como la vacuna de la alergia. Consiste en la administración del mismo elemento que provoca la alergia para que nuestro sistema inmune lo neutralice. Es un tratamiento a largo plazo que ha obtenido muy buenos resultados.

Medicación. Algunos medicamentos logran bloquear la acción de la histamina, la sustancia responsable de los síntomas tan característicos de la alergia. Existen además descongestionantes nasales que actúan aliviando los síntomas.

Complementos nutricionales. Algunos complementos nutricionales con ingredientes vegetales como el helicriso o el grosello negro, ayudan al bienestar de nariz y boca, o ingredientes que contribuyen al normal funcionamiento del sistema inmune como el ginseng rojo (Panax ginseng).


Helicriso (Helichrysum italicum)