L-Carnitina, alimento para tus músculos

La L-Carnitina es considerada uno de los ingredientes nutricionales más usados tanto para deportistas, como para programas de control de peso.

Sus orígenes se remontan al año 1905, cuando los investigadores rusos Gulewitsch & Krimberg descubrieron esta sustancia en la musculatura de los mamíferos. Sus estudios concluyeron que la L-Carnitina era necesaria para el funcionamiento bioquímico de las células musculares.

Recibió el nombre de vitamina BT a mitad de siglo, alrededor de los años 50, de la mano del científico alemán Fraenkel y el estadounidense Blewett. Sus estudios confirmaron que la L-Carnitina es un componente nutricional clave para el organismo.

Pero…¿qué es la L-Carnitina?

La L-Carnitina es una molécula de muy pequeño tamaño, soluble en agua, que se encuentra natural y altamente concentrada en los músculos. Alrededor del 98% de las reservas de L-carnitina se encuentran en ellos, junto con trazas en el hígado y la sangre.

Es allí donde la L-Carnitina juega un papel fundamental en el metabolismo de los ácidos grasos, así como en el desempeño de la contractilidad muscular.

El organismo la produce naturalmente, aunque también se integra en el organismo por la ingesta proteica animal y en complementos alimenticios. Llega a nuestros tejidos a través de la circulación sanguínea. Para su síntesis, precisa de un soporte de aminoácidos esenciales, principalmente lisina y metionina con la ayuda del hierro y de las vitaminas C, B3 y B6.

¿Para qué sirve la L-Carnitina? Su función en nuestro organismo

La L-Carnitina facilita que los ácidos grasos libres sean transportados al interior de las mitocondrias de las células para ser transformados en energía. Sin la actividad de la L-Carnitina, los cuerpos grasos tendrían tendencia a acumularse en el tejido muscular, tejido adiposo y en las arterias.

Las mitocondrias actúan como motores dentro de las células, quemando las grasas para crear energía utilizable.

En primera instancia, la L-Carnitina se sintetiza principalmente en el hígado, y de ahí se transporta por el torrente sanguíneo a los músculos.

La acción de L-Carnitina sobre el metabolismo energético muscular y la integridad del tejido muscular, lo define como un principio activo natural y clave para el rendimiento físico y deportivo.

Deficiencia de L-Carnitina

No es común tener deficiencias de L-Carnitina en el organismo, pero en aquellos casos que existen se manifiestan por fatiga muscular, calambres o envejecimiento prematuro.

La falta puede deberse a un déficit en la dieta, pero también a componentes genéticos que provoquen problemas en su síntesis, malabsorción intestinal o problemas hepáticos.

Propiedades y beneficios de la L-Carnitina

La L-Carnitina participa en la producción y liberación de energía, se almacena en nuestro organismo y se libera rápidamente como aporte de energía. Gracias a esto, puede optimizar el rendimiento deportivo y las capacidades aeróbicas y anaeróbicas.

La L- Carnitina en nuestro cuerpo utiliza en mayor medida las grasas como fuente de energía frente a los azúcares. Esta actividad influye sobre la masa grasa, aminora la fatiga muscular y el tiempo de recuperación tras el ejercicio, de ahí que sea común su uso entre deportistas.

La L-Carnitina también se utiliza para tratar a pacientes que no producen suficiente Carnitina y se está estudiando por su actividad positiva sobre el tejido muscular afectado por la quimioterapia.

L-carnitina deporte

Rendimiento en la práctica de ejercicio

Los beneficios de la L-carnitina en personas que practican deporte están relacionados con sus funciones en el metabolismo de la energía con efectos positivos sobre el rendimiento físico. Sus efectos no son inmediatos, pueden tardar varios días en aparecer si se aumenta su ingesta de forma regular.

Puede ayudar a la recuperación muscular, la aptitud cardiorrespiratoria, en la capacidad de resistencia por el aumento del flujo sanguíneo, aminorar la fatiga y el malestar muscular tras el ejercicio.

Desgaste en el sistema músculo-esquelético

La producción de L-Carnitina en el organismo se reduce con el paso de los años, por lo que es habitual la debilidad muscular y ósea en edades avanzadas.

Esto suele ir acompañado de agotamiento, poca fuerza de agarre o pérdida de peso involuntaria derivado de la disfunción mitocondrial provocada por la deficiencia de L-Carnitina.

La ingesta dietética de L-carnitina podría limitar el desequilibrio entre el anabolismo de las proteínas (síntesis) y el catabolismo (degradación) que conduce al desgaste del músculo esquelético.

Alimentos que contienen L-Carnitina

Un organismo sano es capaz de producir cantidades de Carnitina (aproximadamente 16 mg/día) según las necesidades de nuestro cuerpo, dependiendo del peso.

Además, la L-Carnitina se encuentra presente en muchos alimentos habituales de la dieta, sobre todo de origen animal, como la carne o derivados lácteos. Así, está presente en la carne de ternera, cerdo, pescado o pechuga de pollo.

En menor cantidad, también se encuentra en cereales y alimentos de origen vegetal como las zanahorias o el tomate, y frutas como el melocotón, la pera y el plátano.

Por su alta presencia en alimentos de origen animal, los vegetarianos y veganos podrían considerar tomar L-Carnitina adicional a su dieta.

¿Cuándo tomar L-Carnitina?

La L-Carnitina tal como comentábamos es utilizada ampliamente por deportistas, y en algunas ocasiones junto a una dieta equilibrada para este ingrediente, puede suministrarse como suplemento dietético como un aporte energético para ciertas actividades extraordinarias. Se comercializa generalmente en forma líquida o en cápsulas para ingesta por vía oral.

La toma de L-carnitina es particularmente efectiva antes de realizar la actividad física en entrenamientos de tonificación o musculación, normalmente unos 15 minutos.

Es posible tomarla a diario antes del desayuno para mantener sus beneficios en el organismo si se sigue un plan de entrenamiento.

Efectos secundarios y contraindicaciones de la L-Carnitina

Al ser un componente naturalmente presente en el organismo, la L-Carnitina se trata de un compuesto seguro.

Si se aumenta su ingesta mediante el uso de complementación se debe seguir las indicaciones y cantidad indicada, aunque no suele presentar efectos secundarios.